
El Congreso de Estados Unidos frenó la asistencia militar a Colombia debido a cuestionamientos sobre nexos del presidente electo, Abelardo de la Espriella. Esta decisión se produjo pese al respaldo abierto que el mandatario estadounidense Donald Trump brindó al candidato durante la campaña.
Mientras desde la Casa Blanca se intentó proyectar una alianza incondicional, el Congreso de los Estados Unidos decidió levantar la voz y poner límites frente a las graves denuncias que rodean al electo mandatario colombiano.

NUEVO GOBIERNO CON PRESUNTOS VÍNCULOS CON PARAMILITARES
En una decisión sin precedentes recientes, un sector, del Capitolio presentó tres enmiendas a la Ley de Autorización de la Defensa Nacional (NDAA) para 2027 con un objetivo claro: impedir que un solo dólar de los contribuyentes estadounidenses termine fortaleciendo a un gobierno señalado por presuntos vínculos con estructuras paramilitares y por cuestionamientos en materia de derechos humanos.
El origen de esta ofensiva legislativa no es un capricho político. Responde a las serias denuncias que relacionan a Abelardo de la Espriella con las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), organización catalogada por Estados Unidos como grupo terrorista desde 2001. Para los congresistas, la cooperación militar no puede convertirse en un salvavidas para un gobierno bajo semejante manto de sospechas.

La presión aumentó después que once congresistas estadounidenses solicitaran formalmente investigaciones contra De la Espriella por presuntos vínculos con las AUC, posibles operaciones de lavado de dinero en territorio estadounidense y denuncias de una supuesta injerencia de la administración Trump en las elecciones colombianas.
CONTROL INSTITUCIONAL Y PROTECCIÓN DE DERECHOS HUMANOS
La primera de las enmiendas, presentada por el congresista Jesús “Chuy” García, exige que cualquier programa de asistencia militar dirigido a gobiernos cuyos altos funcionarios tengan vínculos creíbles con el paramilitarismo sea sometido a una estricta auditoría del Congreso. El mensaje es contundente: ni un solo recurso público de Estados Unidos puede terminar beneficiando, directa o indirectamente, a las AUC ni a las organizaciones que heredaron su estructura criminal.
Mientras algunos intentan presentar estas denuncias como ataques políticos, en Washington el debate ya dejó de ser ideológico para convertirse en un asunto de control institucional y de protección de los derechos humanos. El Congreso estadounidense ha dejado claro que la cooperación internacional no puede entregarse sin controles cuando existen denuncias de semejante gravedad.

TRUMP ENTROMETIDO EN CAMPAÑA PRESIDENCIAL DE COLOMBIA
Donald Trump intervino en la pasada campaña presidencial colombiana. El mandatario estadounidense expresó su respaldo al candidato de extrema derecha, Abelardo de la Espriella, a pocos días de la segunda vuelta electoral.
Trump, sacudió en su momento el panorama político internacional al atribuirse de manera directa el triunfo de Abelardo De la Espriella en la pasada contienda presidencial de Colombia. En una reciente declaración pública, el mandatario norteamericano afirmó que el actual jefe de Estado colombiano no contaba con opciones reales de imponerse en las urnas hasta que recibió su respaldo explícito, argumentando que su decisión se basó principalmente en la simpatía personal y en el bajo rendimiento que De la Espriella registraba en los sondeos previos.
El pronunciamiento, realizado a través de Truth Social, lo predijo Tump en medio de denuncias sobre presuntas interferencias de Estados Unidos en procesos políticos de la región.