
La secretaría de Medio Ambiente del Distrito denunció públicamente a la multinacional empresa VEOLIA por presuntas irregularidades tarifarias y alertó sobre la posible llegada de residuos y basuras provenientes de otros municipios circunvecinos al relleno sanitario San Silvestre.

En los últimos meses, la empresa VEOLIA ha estado en el centro de la controversia en Barrancabermeja debido a un incremento significativo en sus tarifas, la escasez de servicios de barrido público y tensiones crecientes con la secretaría de Medio Ambiente del Distrito. Estas problemáticas han llevado a la inconformidad de la población local y a un debilitamiento de la confianza en la gestión de dicha empresa.
AUMENTO EN LAS TARIFAS
Desde el anuncio del aumento de tarifas, muchas familias de Barrancabermeja han expresado su descontento. El incremento en los costos de servicios de agua y aseo ha puesto en aprietos a los ciudadanos, quienes enfrentan dificultades económicas exacerbadas por la inflación, la crisis post-pandemia y el comportamiento del actuasl gobierno nacional.
Las quejas se han multiplicado, y los grupos comunitarios han comenzado a organizarse para reclamar mayor transparencia en la gestión de VEOLIA y que justifique el aumento. Para el secretario de Medio Ambiente, Rafael Leonardo Granados Cárdenas, Barrancabermeja paga la recolección de basuras más caro de Santander y recibe un servicio deficiente. En una ciudad con cerca de 300.000 habitantes, solo 80 barrenderos de VEOLIA recogen las basuras en las calles.

Al mismo tiempo, la falta de barrido público es un tema de creciente preocupación para los ciudadanos. Con la presencia de las lluvias, Barrancabermeja se enfrenta también a problemas de acumulación de basura en las calles, lo que no solo afecta la estética de la ciudad, sino que también representa un serio riesgo para la salud pública. La falta de un servicio eficiente de limpieza se ha convertido en un foco de contagio, especialmente en áreas vulnerables de la ciudad.
VEOLIA, que opera en la región como prestadora del servicio público de acueducto y aseo, y en Barrancabermeja con exclusividad para la prestación del servicio, pues la única que lo ofrece, ha sido acusada de incumplir con los estándares mínimos de calidad y frecuencia en su labor. La empresa ha argumentado que el incremento tarifario es necesario para asegurar la sostenibilidad de sus operaciones y mejorar la infraestructura, pero para los Veedores Ciudadanos y para las autoridades municipales, estas explicaciones no son suficientes ante la evidente caída en la calidad de los servicios.

ENFRENTAMIENTO CON EL DISTRITO
Por si esto fuera poco, la relación entre VEOLIA y la Secretaría de Medio Ambiente del Distrito ha empeorado.
Rafael Leonardo Granados Cárdenas titular de ese despacho, ha denunciado que la empresa no ha cumplido con sus obligaciones ambientales, lo que ha llevado a un cruce de denuncias y reclamos.
Existen alegaciones de que VEOLIA ha incumplido en la presentación de informes adecuados sobre la gestión de residuos y el cumplimiento de normativas ambientales. Esta situación ha provocado un enfrentamiento abierto, donde las autoridades buscan proteger el medio ambiente y la salud pública, mientras la empresa intenta justificar su gestión.
Con el traslado de sus oficinas a las afuera de la ciudad (vía al corregimiento El Centro) VEOLIA se ha blindado de los reclamos sociales, pues quienes necesitan elevar su voz de protesta, debe trasladarse hacia ese sector donde pasa sólo una ruta de bus: la que va al corregimiento El Centro.
Además, las líneas telefónicas ofrecidas por VEOLIA para la atención ciudadana, nunca son contestadas por sus operadores.
PROTESTAS COMUNITARIAS
La comunidad ha comenzado a organizar marchas y protestas, para exigir, no solo la revisión del aumento tarifario, sino una mejora clara y efectiva en los servicios ofrecidos.

Como la empresa se ha guarecido con el traslado de sus oficinas hacia la periferia de la ciudad, las redes sociales se han convertido en un arma poderosa para visibilizar la problemática, y las voces de los barranqueños resuenan exigiendo cambios urgentes y soluciones tangibles.
PRESUNTO INCUMPLIMIENTO DE VEOLIA EN LA DISPOSICIÓN DE RESIDUOS
De acuerdo con lo denunciado por el secretario de Medio Ambiente de Barrancabermeja, Rafael Leonardo Granados Cárdenas, la empresa VEOLIA habría utilizado el relleno sanitario local de Barrancabermeja (conocido oficialmente como el Parque Tecnológico Ambiental San Silvestre, ubicado en el sector Patio Bonito del corregimiento La Fortuna), para disponer residuos procedentes de otros municipios, una práctica que, según el denunciante, está prohibida por la normativa aplicable.
A diferencia de otros rellenos regionales del departamento de Santander (como El Carrasco en Bucaramanga, que recibe residuos de más de 16 municipios), el Parque Tecnológico Ambiental San Silvestre está diseñado y licenciado por la Corporación Autónoma Regional CAS que es la autoridad ambiental principalmente para dar solución de disposición final a las más de 51.000 a 60.000 toneladas de residuos anuales que producen exclusivamente los habitantes de la capital del Magdalena Medio. La Corporación Autónoma Regional de Santander (CAS) regula y tiene jurisdicción ambiental sobre 74 de los 86 municipios del departamento de Santander.

El ingreso de desechos de fuera del Distrito al relleno sanitario genera también cuestionamientos sobre el cumplimiento de las reglas que rigen la recolección y disposición final de residuos, así como sobre la capacidad y operación del sitio. La situación también ha despertado preocupación por sus posibles efectos en la gestión ambiental local, especificada en la contaminación con lixiviados a las corrientes de aguas cercanas al relleno sanitario.
Municipios como San Vicente de Chucurí y Lebrija estarían enviando sus residuos, durante cuánto tiempo habría ocurrido la práctica ni qué disposición legal concreta se estaría vulnerando. Tampoco se incluyen pronunciamientos de VEOLIA ante los reclamos de las autoridades distritales.
La verificación de los hechos y de los permisos vigentes corresponde a las entidades responsables de la vigilancia ambiental y de los servicios públicos. La comunidad barranqueña y sus autoridades locales, esperan que la empresa y las autoridades aclaren el origen de los residuos recibidos y determinen si la operación se ajusta a la normativa.
En conclusión, la situación de VEOLIA en Barrancabermeja refleja una crisis que va más allá de un simple aumento de tarifas. La insatisfacción de los ciudadanos y el deterioro de las condiciones de vida son evidentes, mientras que la administración local enfrenta un reto significativo para mediar en esta problemática.
El futuro de la relación entre VEOLIA, la comunidad y las autoridades ambientales dependerá de la voluntad de todas las partes para entablar un diálogo constructivo y buscar soluciones que prioricen el bienestar de los barranqueños y el medio ambiente.
