
Por: Marcos Perales Mendoza
La séptima edición de la Feria del Libro “Déjame Leer en Paz” convierte nuevamente a la Capital del Magdalena Medio, en un escenario para la literatura, la memoria, la cultura y el encuentro ciudadano.

Del 22 de julio al 2 de agosto Barrancabermeja vive la 7ª Feria del Libro FELIBAR 2026 “Déjame Leer en Paz”, un encuentro para disfrutar de conversatorios, talleres, presentaciones de libros, narración oral, teatro, poesía y muchas actividades para toda la familia.
Barrancabermeja, la capital del Magdalena Medio, el motor económico de Colombia, es hoy por hoy, teatro nacional de la cultura a través de los libros. Es epicentro, con presencia de las más connotadas plumas colombianas e internacionales, de la Séptima Feria del Libro FELIBAR-2026 “Déjame leer en paz”, con un espacio importante para los escritores locales y regionales que tendrán la oportunidad de exponer sus narrativas a través de las distintas ramificaciones de la escritura y la lectura.
En su versión número siete, FELIBAR será (como siempre lo ha sido desde su primera versión) la cuna de una nueva generación de escritores llegados del Magdalena Medio, Santander y Colombia que tendrán la oportunidad de desglosar una a una, las páginas de sus libros, expuestos ante los visitantes a cada uno de los stands ubicados en la sede del evento, así como en los conversatorios programados a lo largo de esta actividad cultural.
BARRANCABERMEJA CONTADA CON EL SABOR DE LA LECTURA Y LA ESCRITURA
En una ciudad acostumbrada al ruido de las máquinas, al movimiento de la industria petrolera y al intenso ritmo de la vida cotidiana, los libros vuelven a reclamar protagonismo. La séptima edición de FELIBAR llega como una invitación a detenerse, escuchar otras voces y descubrir que, entre las páginas de un libro también pueden encontrarse respuestas para entender una ciudad y un país que todavía buscan caminos de reconciliación.
Barrancabermeja tiene muchas maneras de ser contada: Puede ser descrita como la ciudad del petróleo, como el principal referente energético del Magdalena Medio, como un puerto sobre el río Magdalena, como el motor que mueve la economía de Colombia, o como una tierra marcada por las luchas sociales, las dificultades y los episodios de violencia que durante décadas han dejado huella en sus habitantes.
Pero existe otra Barrancabermeja. Una Barrancabermeja que lee, una ciudad que escribe, una ciudad que guarda historias.
Y es precisamente esa ciudad la que vuelve a aparecer con fuerza durante la séptima edición de la Feria del Libro FELIBAR 2026 “Déjame Leer en Paz”.

Por unos días, la palabra escrita ocupa el lugar que habitualmente pertenece al ruido cotidiano. Los libros se convierten en protagonistas y los lectores dejan de ser espectadores para transformarse en participantes de una conversación que atraviesa generaciones. Porque una feria del libro no es solamente un lugar donde se exhiben publicaciones. Es, sobre todo, un espacio de encuentros: con el escritor; con la historia; con las ideas literarias; con los interrogantes que nunca faltan, o incluso con uno mismo.
En Barrancabermeja, donde tantas generaciones han construido su vida alrededor del trabajo, la industria y las luchas sociales, la llegada de la Séptima Feria del Libro FELIBAR 2026 “Déjame Leer en Paz”, representa también una pausa necesaria. FELIBAR-2026, es una oportunidad para pensar, para escuchar, para imaginar, para recordar.
“LEER TE HACE BIEN”
La séptima edición de FELIBAR tiene como lema una frase aparentemente sencilla: “Leer te hace bien”.
Pero detrás de esas cuatro palabras existe toda una filosofía: leer hace bien porque permite comprender, porque ayuda a descubrir que existen otras formas de pensar, porque permite conocer mundos que nunca se han visitado, y personas que jamás encontraremos en nuestra vida cotidiana.
Leer hace bien porque desarrolla la imaginación, pero también porque fortalece la memoria y el pensamiento crítico. Y en tiempos en los que la información circula a una velocidad vertiginosa, cuando las redes sociales se han convertido en una de las principales fuentes de información para millones de personas y cuando las noticias falsas pueden propagarse en cuestión de segundos, leer se convierte también en una herramienta de defensa ciudadana.
Un lector tiene mayores posibilidades de preguntar. de dudar, de investigar, de contrastar, de no aceptar todo aquello que se le presenta como una verdad absoluta. Por eso una feria del libro puede tener una importancia que va mucho más allá de la cultura.
También puede ser un ejercicio de democracia, porque una sociedad que lee es una sociedad que tiene más posibilidades de comprender su realidad y de participar activamente en la construcción de su futuro. Y Barrancabermeja necesita precisamente eso: ciudadanos capaces de leer su propia historia para no repetirla.
LA MEMORIA DE UNA CIUDAD
Quizás pocas ciudades colombianas tengan tantas historias pendientes de ser contadas como Barrancabermeja: está la historia del petróleo y de quienes llegaron buscando trabajo. La historia del río Magdalena y de los antiguos viajeros que encontraron en sus aguas una ruta para comunicarse con otras regiones. La historia de los trabajadores y de las organizaciones sindicales. La historia de los barrios que crecieron alrededor de la industria petrolera. La historia de las mujeres que sostuvieron hogares en tiempos difíciles. La historia de los jóvenes que tuvieron que aprender a vivir en medio de la incertidumbre, la violencia y la desigualdad. La historia de la violencia, una historia que dejó víctimas, desaparecidos, desplazados y familias que todavía buscan respuestas. Todo eso forma parte de la memoria colectiva de Barrancabermeja.
Por eso, cuando se abre FELIBAR-2026, el encuentro con la literatura adquiere un significado especial. Porque los libros pueden convertirse en lugares de memoria, en espacios donde las víctimas encuentran una voz, donde los sobrevivientes pueden contar aquello que durante años permaneció en silencio, donde las nuevas generaciones van a conocer acontecimientos que no vivieron directamente, pero que hacen parte de la historia de la ciudad que habitan. La literatura tiene esa capacidad: puede rescatar del olvido aquello que parecía condenado a desaparecer.

UN HOMENAJE QUE INVITA A REFLEXIONAR
La séptima edición de FELIBAR también contempla un homenaje al padre Francisco de Roux, cuya trayectoria ha estado estrechamente vinculada a la defensa de la paz, la reconciliación y la búsqueda de caminos para superar las heridas producidas por décadas de conflicto en Barrancabermeja, Magdalena Medio y Colombia.
La presencia en esta actividad cultural del ‘Padre Pacho’ como la gente le saluda cariñosamente, simbólica dentro de la Feria que lleva en su nombre la expresión “Déjame Leer en Paz”, una particular relevancia.
Porque la paz también necesita palabras, necesita memoria, necesita escuchas, necesita que las historias puedan ser contadas sin miedo, y necesita, sobre todo, que las nuevas generaciones conozcan lo sucedido para evitar que los errores del pasado vuelvan a repetirse.
En ese sentido, la literatura cumple una función extraordinaria: un libro puede convertirse en un testimonio. Una novela puede ayudarnos a comprender el dolor de una víctima. Una crónica puede revelar una realidad desconocida. Un poema puede expresar aquello que las palabras cotidianas no consiguen explicar, y una conversación alrededor de un libro puede ser el comienzo de un diálogo mucho más profundo sobre la sociedad que queremos construir.
LOS NIÑOS Y LOS JÓVENES: EL VERDADERO FUTURO DE LA FERIA
Pero quizás uno de los mayores desafíos de FELIBAR-2026, sea lograr que los niños y los jóvenes se conviertan en protagonistas, porque el futuro de una ciudad también se construye desde sus hábitos culturales: un niño que descubre el placer de leer, tiene la posibilidad de ampliar sus horizontes. Porque un joven que encuentra en los libros una herramienta para comprender el mundo adquiere mayores posibilidades de construir un pensamiento propio.
Por eso, acercar la literatura a las nuevas generaciones no debería ser una tarea exclusiva de las escuelas. También es responsabilidad de las familias, de las instituciones, de los medios de comunicación y de toda la sociedad. De ahí que FELIBAR-2026 puede ser el lugar donde un niño tenga su primer contacto con un autor; donde descubra que detrás de un libro existe una persona que imaginó una historia donde comprenda que él también puede escribir. Porque cada lector puede ser, algún día, un escritor y cada historia que comienza con una lectura, puede terminar convirtiéndose en una nueva historia para los demás.
BARRANCABERMEJA, UNA CIUDAD CON MUCHO POR CONTAR
Quizás uno de los grandes retos culturales de la capital del Magdalena Medio sea precisamente reconocerse a sí misma. Durante muchos años, la ciudad ha sido presentada ante Colombia, principalmente por su importancia económica y petrolera.
Pero Barrancabermeja es mucho más que petróleo: es su gente, son sus barrios, son sus tradiciones, su música, su gastronomía, sus luchas, sus contradicciones, sus triunfos, sus derrotas, sus personajes, sus recuerdos, sus historias. Todo lo anterior merece ser escrito.
Quizás en algún lugar de la ciudad exista un joven que está escribiendo la novela con la que algún día contará la historia de Barrancabermeja. Quizás una mujer conserve en un viejo cuaderno las memorias de varias generaciones de su familia. Quizás un trabajador tenga una historia que nadie ha escuchado. Quizás un abuelo pueda contar cómo era la ciudad antes de que muchas de sus calles fueran las que conocemos hoy. Todos ellos tienen algo en común: son parte de la memoria viva de Barrancabermeja, que una feria como FELIBAR-2026 puede ayudar a descubrir esas voces.
LA CULTURA COMO UNA FORMA DE RESISTENCIA
En una época marcada por la velocidad, la inmediatez y el consumo permanente de contenidos, sentarse a leer un libro puede parecer para algunos, un acto anacrónico.
Pero quizá sea todo lo contrario. Leer puede ser una forma de resistencia frente al olvido, frente a la intolerancia, frente a la desinformación, frente a la indiferencia, frente a la tentación de creer que solamente existe una verdad.
Porque cada libro abre una puerta, y detrás de cada puerta existe una posibilidad: la posibilidad de conocer, de imaginar, de comprender, de cuestionar, de cambiar. Por eso, cuando Barrancabermeja recibe una nueva edición de FELIBAR, no solo celebra una actividad cultural: está defendiendo el derecho a pensar, a preguntar a leer, a escribir, a recordar, a soñar.

CUANDO SE CIERRE LA ÚLTIMA PÁGINA
FELIBAR apenas comienza en su séptima edición, pero llegará el momento en que la séptima edición de FELIBAR termine. Los escenarios quedarán vacíos. Los escritores regresarán a sus ciudades. Los libros volverán a las estanterías. La ciudad recuperará su ritmo habitual. El ruido cotidiano regresará… pero algo habrá cambiado.
Porque una feria del libro nunca termina completamente cuando se cierran sus puertas: continúa en la memoria de quienes participaron; en el libro que alguien compró; en la historia que un niño descubrió; en la conversación que dos lectores tuvieron; en la pregunta que un joven hizo a un escritor; en la idea que quedó dando vueltas en la cabeza de alguien.
Quizás ese sea el verdadero éxito de FELIBAR-2026. Quizá no sea el número de libros vendidos, ni la cantidad de visitantes, ni las fotografías, sino aquello que permanece después, que permanecerá para la posteridad.
La séptima edición de la Feria del Libro FELIBAR-2026 “Déjame Leer en Paz”, vuelve a recordarle a Barrancabermeja que las ciudades también se construyen con palabras. Que la memoria necesita ser escrita. Que la cultura necesita espacios. Que la paz necesita conversación, y que una sociedad que lee tiene más herramientas para comprender el mundo y transformarlo.
Barrancabermeja seguirá siendo la ciudad del petróleo. Seguirá siendo puerto, industria y territorio estratégico del Magdalena Medio, Santander y Colombia. Pero durante estos días también es otra cosa: es una ciudad de lectores, una ciudad de escritores, una ciudad de historias, una ciudad que abre sus páginas. Y mientras alguien, en algún rincón del país o del exterior abra un libro y comience a leer, FELIBAR seguirá cumpliendo su propósito más profundo.
Recordarnos que leer hace bien, y que, quizás, una de las mejores maneras de construir un futuro diferente sea aprender a contar de otra manera la historia que nos ha tocado vivir.
Por todas las anteriores consideraciones, reflexiones y proyecciones, a partir de este miércoles 22 de julio y hasta el 2 de agosto FELIBAR-2026 “Déjeme leer en paz”, como homenaje al sacerdote jesuita, economista, filósofo y gestor de paz colombiano, Francisco de Roux, es la ventana literaria de Barrancabermeja para el mundo.