Yira Castro, una periodista con carácter

PolíticaUncategorized1 month ago32 Views

Por: Ivan Gallo

La vida de Yira Castro estuvo marcada por la persecución política, el exilio y la lucha por el periodismo y las ideas de izquierda en Colombia. Su historia comienza en medio de un contexto de fuerte tensión política que obligó a su familia a vivir entre amenazas, clandestinidad y exilio.

En 1966, cuando su hijo Iván Cepeda Castro tenía apenas tres años, Yira tuvo que abandonar el país debido a las amenazas contra su esposo, el periodista y dirigente comunista Manuel Cepeda Vargas. El destino fue Praga, ciudad que en ese momento también acogía a figuras revolucionarias como Ernesto ‘Che’ Guevara.

Desde muy joven, Yira estaba comprometida con el movimiento comunista. A los 16 años ingresó a la Juventud Comunista y, pocos años después, se casó con Manuel Cepeda. En esa etapa fue detenida y pasó varios meses en la cárcel del Buen Pastor, en medio de la persecución estatal contra militantes de izquierda durante el gobierno de Guillermo León Valencia.

Durante su exilio en la entonces Checoslovaquia, Yira trabajó como corresponsal de la agencia de noticias estatal CTK. Era la época del llamado “telón de acero”, bajo la influencia de la Unión Soviética, aunque en los años sesenta Praga vivía un ambiente de reformas y apertura política.

En la década de los setenta regresó a Colombia junto a su familia y se vinculó como periodista al semanario Voz. Sin embargo, durante el gobierno de Julio César Turbay Ayala volvió a enfrentar persecución política, lo que la obligó a vivir en la clandestinidad durante largos periodos, cambiando constantemente de refugio y viendo a sus hijos en diferentes escondites.

A pesar de las dificultades, siguió ejerciendo el periodismo y defendiendo a colegas perseguidos. También participó activamente en la vida pública y en 1980 fue elegida concejal de Bogotá. Pero pocos meses después de asumir el cargo, una enfermedad cambió el rumbo de su vida. Tras presentar graves problemas neurológicos, fue llevada a recibir tratamiento médico en La Habana y luego en Moscú. Allí los médicos confirmaron el diagnóstico: un tumor cerebral avanzado que ya no tenía tratamiento.

Yira Castro regresó a Bogotá el 6 de julio de 1980. Tres días después falleció en su casa. Su hijo Iván Cepeda tenía entonces 18 años y enfrentaba la primera gran tragedia familiar, años antes de que otra sacudiera a su familia con el asesinato de su padre en 1994.

Su historia quedó marcada como la de una periodista y militante que dedicó su vida a la política, el periodismo y la defensa de sus convicciones en uno de los periodos más convulsos de la historia política colombiana.

Leave a reply

Loading Next Post...
Sidebar
Loading

Signing-in 3 seconds...

Signing-up 3 seconds...