
Por alrededor de dos semanas, los empleados de la Caja de Compensación Familiar CAFABA han sostenido sesiones de protesta para manifestar sus desacuerdos con la gestión actual.
De acuerdo con los trabajadores, estas acciones no solo pretenden rechazar supuestos errores en la administración, sino también alertar a la población sobre las dificultades internas que enfrenta la organización.
En el transcurso de las reuniones, los participantes han enfatizado que la caja sigue funcionando de forma habitual y que los servicios permanecen activos, a pesar de las movilizaciones.
Una de las demandas clave es la dimisión del director en funciones, a quien acusan de no haber satisfecho las expectativas en cuanto a la dirección de la entidad. Los manifestantes critican las elecciones tomadas bajo su liderazgo.
Además, han reportado supuestas presiones dirigidas a personal con contratos temporales, quienes, según afirman, se ven obligados a apoyar ciertas posturas internas.
Los empleados también afirman que se han producido incidentes que perciben como restricciones al derecho de protesta sindical, como la eliminación de carteles y materiales informativos en las dependencias.
Según portavoces del grupo, algunos trabajadores afiliados a sindicatos han reportado presuntos abusos en el desempeño de sus labores en las oficinas.
En la actualidad, la caja de compensación familiar se encuentra en un proceso de intervención, un aspecto que los protestantes han destacado como parte del panorama administrativo.
Los trabajadores argumentan que las medidas adoptadas por la nueva directiva no están produciendo los efectos deseados para el robustecimiento de la institución.
Se anticipa una declaración oficial de la administración de CAFABA en las próximas horas respecto a las acusaciones presentadas por los empleados.
Las sesiones de protesta se mantienen de modo pacífico, mientras los participantes reafirman que su meta es asegurar la transparencia y el correcto desempeño de la entidad.