
La llegada de la dupla de Laura Cristina Ahumada al Senado Camilo Torres a la Cámara, no es un movimiento menor en el tablero de ajedrez santandereano. Por primera vez en décadas, el departamento -y especialmente el eje del Magdalena Medio- tiene una línea directa, sin ruidos de interferencia, con el corazón del Ejecutivo Nacional. Sin embargo, la pregunta que flota en el aire de Bucaramanga y Barrancabermeja es una sola: ¿Podrán trabajar juntos?
La elección de Laura Cristina Ahumada (Renglón Nº 5, Senado) le otorga una legitimidad nacional que pocos políticos locales han ostentado recién llegados al Capitolio. Su reto es técnico: debe demostrar que su paso por la gestión social en Barrancabermeja le dio la estatura para discutir el Presupuesto General de la Nación. Su prioridad debe ser el Distrito de Barrancabermeja y la navegabilidad del Río Magdalena, proyectos que han sido “eternos laureles” de campaña, pero pocos resultados reales.
Por su parte, Camilo Torres llega con el sello del activismo y el respaldo de las bases populares. Su curul en la Cámara no es un regalo; es el cobro de una ciudadanía que exige la protección definitiva del páramo Santurbán, y una reforma agraria que toque las puertas de la provincia de García Rovira y el Opón.
Históricamente, la bancada de Santander ha pecado de atomización. Mientras los paisas o los costeños votan en bloque cuando se trata de llevar recursos para sus regiones, los santandereanos suelen perderse en rencillas de partido.
El riesgo podría estar en que Ahumada se enfoque únicamente en el enclave de Barrancabermeja y Torres se pierda en la ideología nacional, dejando huérfanos proyectos transversales como la Vía sustitutiva de HIDROSOGAMOSO o la culminación de la Ruta del Sol II.
Santander no aguanta más anuncios de “estudios y diseños”. La ventaja de tener a dos figuras del mismo sector (Pacto Histórico) en ambas cámaras es para que se acaba la excusa de que “el gobierno no nos oye”.
Si para 2028 no vemos la primera piedra real de la modernización de la Refinería con enfoque de hidrógeno verde o el avance del 80% en las dobles calzadas hacia el interior, la “renovación” habrá sido solo estética. Laura Cristina Ahumada y Camilo Torres tienen el balón en su cancha; de ellos depende si anotan para el departamento o si terminan enredados en la burocracia bogotana.
Para que este editorial pase del papel a la realidad, los ciudadanos santandereanos debemos estar atentos a tres hitos este año:
La composición de las comisiones: Ver si harán parte de la Comisión Cuarta (Presupuesto) o Quinta (Energía/Agro).
El Plan Plurianual de Inversiones: ¿Qué proyectos de Santander quedaron con nombre y apellido? La primera audiencia pública conjunta: Un mensaje de unidad en Barrancabermeja sería la señal que el departamento espera.